La Industria del Custom hoy by "José Manuel López"


El mundo del custom ha evolucionado enormemente en los últimos años abriendo un abanico de posibilidades interesantes y perdiendo al mismo tiempo parte de su autenticidad y de su vena artística.
Grandes artistas customizadores se han convertido en propietarios de marcas y poco más. Han ido creciendo y ganando dinero y han pasado de construir obras de arte, modificando, transformando y construyendo desde cero, a comercializar motos completas construidas en enormes factorías, con el nombre y el número de serie en una chapita.

Es una opción más y me alegra que exista cada vez más variedad de marcas y modelos en el mercado, pero en la mayoría de los casos, se pierde un gran artista que pasa a volcarse en la creación de estos modelos en serie y deja de construir como lo venía haciendo.

Otros se dedican a diseñar piezas y también dejan de construir motos completas o, si lo hacen, construyen escaparates rodantes de sus productos. Es lógico que se haga este tipo de promoción que les ahorra un pastón en publicidad pero, desde el punto de vista artístico, resta valor a sus creaciones ya que, en lugar de usar las piezas que mejor le van al proyecto, se usan las que tienen previsto publicitar.
Como he dicho, me alegra que existan estas opciones, pero no que estas sustituyan a las anteriores.

Además, hay muchas excepciones y, en otros casos, algunos de estos fabricantes, siguen haciendo motos, aunque solo hagan una al año.

El mundo del custom se ha convertido en un negocio muy rentable y es precisamente el dinero lo que terminará con su autenticidad, transformándolo en otra cosa.

Por suerte, existen artistas que siguen fieles a su línea. Saben hacer bien una cosa y se dedican a ello. Un ejemplo es Pably en La Rioja con sus choppers auténticos, con carácter. Otros como Nicholas Chauvin, que cuando le creemos desaparecido de la escena del custom, nos sorprende con otra de sus motos de líneas rompedoras.

Uno de los grandes como es Fred Kodlin, personaliza el ejemplo del que hablo más arriba y sólo le libra de pasarse al lado oscuro, el hecho de que sigue creando motos y no sólo diseñando piezas o kits, como por ejemplo su JFK, que no tiene nada que ver con las motos que usa para dar a conocer sus piezas. El caso de Kodlin, tiene un asombroso paralelismo con el del americano Paul Yaffe, sobre todo en su evolución comercial.

Lo bueno es que hay grandes artistas en el panorama actual y una gran cantera que va asomando la cabeza en los bikes shows y en las revistas, dándonos agradables sorpresas y recordándonos que no hay nada que sustituya a la imaginación y al trabajo duro.

José Manuel López

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar

Anuncios

Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner
Banner

Publicidad Google